martes, 1 de noviembre de 2016

El ladron de la lectura



La forma más sutil de tomar prestado un párrafo “Robar” para mejorar nuestro tema o presentarlo como nuestro. Los adolescentes que practican el plagio en esta edad, puede que nunca sepan que están cometiendo un delito por lo cual tendrán una mala reputación que dejara una marca en la vida de los lectores muy difícil de olvidar; por lo tanto, cometer plagio es muy mala para nuestra sociedad y para la persona la cual la cometió.


Existen varias formas de plagio “plagio completo, plagio parcial, plagio minimalista, etc.” Que nos conllevan a realizar una acción indebida de robo, para mejorar nuestro escrito o para adornarlo, como es la vez de un prolífico autor que cogía escritos en otro idioma y los traducía a su idioma natal lo cual hizo un acto que tarde o temprano se dio a conocer por los espectadores.


En India sucedió un plagio con un científico que meses antes había subido un trabajo de bioquímica que tiempo después apareció un trabajo de un autor europeo sobre el mismo trabajo, pero realizado con otro microbio. Lo cual levanto sospechas del uso de un texto ajeno que luego el indio supo y lo contacto pedirle una explicación de lo sucedido a lo que contestó el europeo “disfruté mucho leyendo su trabajo”. Esto es una clara explicación de lo mal que se ve de hacer una copia de un texto ajeno.


En un momento de mi adolescencia pasé por un caso igual de plagio en donde tuve una mala impresión de mi persona por lo cual ahora estoy asumiendo las consecuencias que me ha hecho en el trascurso de mi vida, no puede ser muy mala, pero si cambio algo en mi persona, por lo cual me a echo reflexionar de mis actos que me han hecho perder la confianza hacia otras personas.


La real academia española define el plagio como "acción y efecto de plagiar", indicando que plagiar es "copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias". Queda claro que el plagio es un robo de textos, para adornar nuestros textos. El plagio lo resaltamos como “Un robo de identidad” que hace que el mundo no confié en el autor del texto que lo redacto gracias al delito que cometió.

Johan Alberto Chaparro García

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