Los jóvenes siempre se han caracterizado por su gran curiosidad respecto a conocer todo aquello que les rodea, y en los últimos años el fácil acceso a la tecnología les ha permitido a estos saciar su curiosidad brindándoles más de 1,000 millones de páginas, donde aproximadamente 3,010 millones de personas pueden conocer sobre todo tipo tema llevando así muchas de estas a invertir alrededor siete horas al día.
Con el paso del tiempo el acceso al conocimiento absoluto se ha facilitado increíblemente gracias al gran avance de la tecnología. Live Stats, una reconocida página encargada de enseñar las estadísticas respecto al uso al internet minuto a minuto afirma que existen más de 1,000 millones de páginas en la web y que este número aumenta con el pasar de los días. Y así como existen tantas páginas en la Internet, We are social afirma que actualmente alrededor de 7,210 millones de habitantes en el planeta, unos 3,010 millones tienen acceso a conexión a Internet e invierten alrededor de sietes horas al día en estas páginas. De tal forma que en un año una persona promedio gasta alrededor de unas 2,352 horas al año navegando en la Web.
Sin duda alguna, el acceso a internet se ha vuelto una necesidad básica para cada persona. La continua evolución del mundo ha permitido saciarle el deseo a los hombres de ilustrarse más respecto al mundo en el que se encuentran, y lo que este contiene por medio de un “portal mágico”, el cual nos permite conocer desde cosas básicas como cómo hacer café hasta cosas importantes sobre si se ha encontrado la cura para alguna enfermedad terminal. También aprender sobre nuevas culturas de otros países, conocer cada detalle de hechos históricos sin la necesidad de una máquina del tiempo, aprender sobre la idiosincrasia de personas que vivieron muchos siglos atrás y en muchas ocasiones viajar al otro lado del mundo sin siquiera salir de nuestra habitación.
El puente al conocimiento se ha acortado a comparación de años anteriores, donde adquirir información era un trabajo complejo. Nuestros abuelos o padres recurrían a las antiguas bibliotecas a sumergirse en un mar de libros buscando esa pequeña información que necesitaban o en algunos casos, recurrían a la tradición oral para trasmitirles el conocimiento pero ahora nuestra generación tiene la oportunidad de adquirir todo tipo de información a través de un click.
Lopera Riaño
No hay comentarios:
Publicar un comentario